Este es uno de esos proyectos que esperas con muchas ganas.
Recuerdo el día que quedamos con Laura para que nos contara qué idea tenía para la mesa dulce de su boda. Nosotras estábamos algo nerviosas... una mezcla de ilusión y respeto, porque una boda es una boda. Al principio sólo había una cosa clara: rosa y blanco. Poco a poco las ideas fueron surgiendo, nos entendimos. Nos fuimos metiendo en el romántico mundo de esta boda: tul, luces tenues, pequeños detalles...
Durante meses hemos ido consiguiendo los recipientes que mejor encajaran en el proyecto, nuestra mirada se iba sin querer hacia las cadenetas de luz que (afortunadamente) se han puesto un poco de moda, nos hemos visto obligadas a probar chuches (pobrecitas...) y a practicar con las galletas. Si Laura puede ser perfeccionista... estaba dando con la horma de su zapato de novia!
Toda la ilusión y preparativos surgieron como una pequeña bomba de nervios este sábado cuando nos vimos ante la mesa vacía... pero ese es ya nuestro momento de placer, así que fuera nervios y bienvenidas las ganas de disfrutar. Estaba todo muy pensado, Elena y yo sabíamos lo que queríamos, dónde iría cada cosa, qué aspecto queríamos darle, qué mensaje queríamos transmitir.
Aquí esas nubes tan especiales cubiertas de coco... en estas copas, nuestras favoritas, las moras blancas... "¡vaya! los ladrillos han quedado aún mejor de lo que imaginaba!"...
Trabajamos concentradas, con dedicación, incluso cuando un grupito de niñas vinieron a animarnos: "¿esto se come?" preguntaban... "Sí, es todo comestible :)" decíamos nosotras... "¿Y estos cartelitos?"... vaya, ¡hay que ser muy específicos cuando decimos que todo es comestible!
Cuando por fin vimos el resultado quedamos muy satisfechas, ¡felices! Representaba todo lo que queríamos y cada detalle estaba en su lugar. El entorno era inigualable, la finca desde luego era espectacular y la mesa combinaba perfectamente con la decoración que los novios pusieron con tanto mimo. Cuando levantamos la mirada vimos la boda de cuento de hadas que Laura nos había pedido... ¡misión cumplida!
Mil gracias por confiar en La Seta Roja, ha sido un placer poner este toque dulce en la boda de Laura y Antonio (Saquete ;) )
¡¡Que seáis super felices!!















